Ley antinmigrantes en Estados Unidos preocupa a comunidad colombiana en ese país

Ley antinmigrantes en Estados Unidos preocupa a comunidad colombianay empresarios de la Florida. Amenaza con graves sanciones.

Más de un millón de latinos se hicieron sentir este fin de semana en las calles de Florida, Estados Unidos por la nueva ley antinmigrante que pondría en aprietos a más de un indocumentado en este Estado.

Su promotor, Ron DeSantis, el mismo que busca llegar a la Casa Blanca en las elecciones presidenciales de 2024, busca con esta ley sancionar a las personas y empresas que brinden oportunidades a los inmigrantes sin papeles.

A partir de junio, las empresas tendrán que pensarlo dos veces antes de dar trabajo a los indocumentados ya que podrían recibir fuertes multas, esta advertencia también aplica para familiares o personas que sean solidarios con esta población.

Los centros médicos ahora tendrán más limitaciones al momento de atender a un paciente, pues será obligatorio preguntar por el estatus migratorio antes de recibir alguna atención y registrarlos.

Las licencias de conducción que hayan sido dadas en otros Estados más flexibles no serán válidas en el estado de Florida, por lo tanto, no podrán conducir vehículos en este lugar.

Oposición a la nueva ley antinmigrantes en Estados Unidos

El Partido Demócrata de Florida y organizaciones pro inmigrantes han criticado la ley por las consecuencias que acarrea no solo a la población migrante sino a la misma economía local, ya que sectores como la agricultura, turismo y construcción se benefician de la mano de obra extranjera.

Muchas personas que viajaron a Estados Unidos en busca del sueño americano ya se han retirado del Estado de la Florida por miedo a ser detenidos y deportados hacia sus países. La preocupación también se extiende a los empresarios ya que perderían a sus empleados.

El Estado de Florida tiene una población de 21,5 millones de personas de las cuales 800 mil son indocumentadas.

Quienes se manifestaron contra esta ley, se ubicaron frente a la sede del Gobierno municipal con carteles con leyendas como “Nuestra economía depende de los inmigrantes”, “soy un trabajador, no un delincuente” y “producimos para la riqueza de este país”.