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Las autoridades ambientales del Quindío aplicaron millonaria sanción a empresa aguacatera en Salento, pero los ambientalistas se muestran inconformes a la medida.

El director general de la Corporación Regional del Quindío –CRQ-, José Manuel Cortés Orozco, informó que se sancionó a la empresa de aguacate Hass Altos del Valle SAS, luego de investigaciones adelantadas por la entidad en las que se encontró que incurrieron en 3 afectaciones ambientales: captación ilegal de agua, vertimientos sin permisos de la corporación y la afectación a la zona forestal protectora.

La productora de aguacates ubicada en el sector de Navarco en el ‘Municipio Padre’ consisten en el pago de una multa de $63 millones 700 mil pesos, además deberán erradicar los árboles que están afectando la zona forestal protectora en un área de 30.200 metros cuadrados, y adelantar la restauración ecológica en estos terrenos con el propósito de resarcir el daño ecológico ocasionado.

Adicional a este proceso la CRQ profirió 5 pliegos de cargos para 3 empresas jurídicas y una persona natural productoras de aguacate.

 

Ambientalistas inconformes con la medida por considerarla muy blanda

«La sanción aplicada por la CRQ llega más de 3 años y 3 meses después de las denuncias hechas por la comunidad del sector. Tiempo durante el cual la empresa ha podido consolidar sus cultivos sin ninguna limitación. Ahora tienen cultivos más extensos y maduros», señaló Néstro Ocampo, reconocido líder ambientalista del Quindío.

Agrega el ecologista, que la sanción de multa, erradicación de árboles y “mejoramiento ambiental, se hizo sin especificar en qué consisten esas actividades, ni el plazo para cumplirlas.

«Los de la empresa aguacatera deben estar muriendo de risa, satisfechos. Compran miles de hectáreas del Quindío invirtiendo en ello miles de millones de pesos; desplazan a nuestros campesinos, afectan nuestra seguridad alimentaria y social y concentran la propiedad de la tierra; hacen lo que quieren con nuestras fuentes de agua, destruyen la diversidad biológica y los paisajes; abren carreteras sin permiso imponiendo un ordenamiento territorial de facto, favorable a sus intereses; cierran servidumbres, caminos, trochas y hasta vías públicas; construyen bodegas y otras infraestructuras sin permiso de planeación en los municipios; construyen inmensos tanques en la montaña para quedarse con parte de nuestra agua y contaminan en resto con abonos y venenos. Eso es lo que están haciendo las empresas aguacateras extranjeras, con el beneplácito de gobernantes y “autoridades” ambientales», señaló Ocampo.

Explicó que lo que están cometiendo son delitos ambientales graves tipificados en la Ley 2111, de julio 29 de 2021, y la sanción que impone la CRQ fue muy poca, «más que sancionar lo que ha hecho la CRQ es premiar a la empresa aguacatera, pues por una bicoca borrará sus delitos, legitimará su presencia y todo lo que ha hecho en el territorio».

«Además le permitirá seguir adelante con sus “inversiones, luego no podremos decir nada porque serán “legales” y “legítimas”. Es necesario que la debilidad de la normativa ambiental y la falta de eficacia de la “autoridad ambiental” sean motivo de debate público. Porque así hemos llegado a ser un territorio en crisis ambiental, los síntomas son evidentes. En el Quindío no hay más recursos ni espacio para la ambición capitalista con su ilusión de un “desarrollo ilimitado” en un mundo con recursos limitados y un espacio finito», concluyó.

 

La Cámara de Comercio de Armenia Planta Vida con proyecto de siembra de árboles


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